ESCENA IV
EL MAESTRO DE FILOSOFIA Y JOURDAIN
FILOSOFO.- (que vuelve arreglándose el traje.) Veamos nuestra lección.
JOURDAIN.- Estoy verdaderamente pesaroso de que os hayan acogotado.
FILOSOFO.- Eso no es nada. Un filósofo sabe recibir las cosas tal y como vienen. Ahora bien; yo les prometo que he de componer contra ellos una sátira, al estilo de Juvenal, que los hará añicos. Dejemos esto y veamos qué es lo que queréis vos aprender.
JOURDAIN.- Todo lo que pueda. Tengo deseos de ser sabio. Me indigna que mis padres no me obligaran, en mi juventud, a estudiar ciencias.
FILOSOFO.- Es un sentimiento muy noble. Nam sine doctrina vita est quasi mortis imago. Ya me habréis entendido, porque indudablemente, sabéis latín.
JOURDAIN.- Sí, pero haceos de cuenta que no lo sé, y explicadme lo que significa.
FILOSOFO.- Quiere decir que, sin la ciencia, la vida es como una imagen de la muerte.
JOURDAIN.- Tiene razón ese latinajo.
FILOSOFO.- Tenéis algunos principios o rudimentos de las ciencias?
JOURDAIN.- Oh, sí, señor: sé leer y escribir!
FILOSOFO.- Y por donde queréis que comencemos? Queréis que os enseñe la lógica?
JOURDAIN.- Qué viene a ser eso de la lógica?
FILOSOFO.- Es la que enseña las tres operaciones de la mente.
JOURDAIN.- Y cuáles son esas tres operaciones?
FILOSOFO.- La primera, la segunda y la tercera. La primera es la que enseña a discurrir por medio de los universales; la segunda, a juzgar por medio de las categorías; la tercera, la que enseña a deducir las consecuencias por medio de las figuras: Barbara, Celarent, Darii, Ferio, Baralipton, etc.
JOURDAIN.- Vaya unas palabrejas estrambóticas! Esto de lógica no me hace gracia; estudiemos otra cosa más agradable.
FILOSOSFO.- Queréis aprender moral?
JOURDAIN.- Moral?
FILOSOFO.- Sí.
JOURDAIN.- De qué trata la moral?
FILOSOFO.- De la felicidad, enseñando al hombre la moderación de sus pasiones y…
JOURDAIN.- No, dejemos eso. Yo soy un bilioso de todos los diablos, y no hay moral que me valga ni que me impida montar en cólera cuando me dé la gana.
FILOSOFO.- Queréis aprender física?
JOURDAIN.- Qué cantilena es esa de la física?
FILOSOFO.- La física explica los principios de las cosas naturales y las propiedades de cada cuerpo; la que discurre sobre la naturaleza de los elementos, los metales, minerales, piedras, plantas, animales… Ella nos enseña las causas de los meteoros, del arco iris, de las estrellas fugaces, de los cometas, del rayo, del trueno, del ciclón, de la lluvia, de la nieve, del hielo, los vientos y los torbellinos.
JOURDAIN.- Hay demasiado estruendo en todo eso; demasiada confusión.
FILOSOFO.- Entonces, qué queréis que os enseñe?
JOURDAIN.- Enseñadme la ortografía.
FILOSOFO.- con mucho gusto.
JOURDAIN.- Después me enseñareis el almanaque, para que pueda saber cuándo hay luna y cuando no la hay.
FILOSOFO.- Perfectamente. Y para mejor seguir vuestros deseos y tratar el asunto filosóficamente, es preciso comenzar, según el orden de las cosas, por el conocimiento exacto de la naturaleza de las letras y la manera peculiar de pronunciarse cada una de ellas. A este respecto comenzaré por deciros que las letras se dividen en vocales, así llamadas porque expresan las voces, y consonantes, llamadas de este modo porque suenan acompañadas de las vocales y no hacen sino marcar las diversas articulaciones de las voces. Hay cinco vocales o voces: A, E, I, O, U.
JOURDAIN.- Comprendido.
FILOSOFO.- La voz A se forma abriendo mucho la boca: A.
JOURDAIN.- A, A. Sí.
FILOSOFO.- La voz E se forma acercando la mandíbula inferior a la superior. A, E.
JOURDAIN.- A, E. A, E. Pues es verdad! Esto es muy interesante!
FILOSOFO.- La I se pronuncia aproximando aún más las mandíbulas y estirando los extremos de la boca hacia las orejas. A, E, I.
JOURDAIN.- A, E, I, I, I, I. Es verdad. Viva la ciencia!
FILOSOFO.- La voz O se forma abriendo la boca y aproximando las comisuras de los labios: O.
JOURDAIN.- O, O. No puede darse nada más exacto: A, E, I, O, I, O.
Esto es admirable! I, O, I, O.
FILOSOFO.- La abertura de la boca forma, precisamente, un redondelito que asemeja una O.
JOURDAIN.- O, O, O. Tenéis razón. O. Ah que hermoso es saber algo!
FILOSOFO.- El sonido de la U se produce acercando los dientes, sin llegar a juntarlos del todo, y sacando los labios hacia fuera: U.
JOURDAIN.- U, U. Nada más cierto: U.
FILOSOFO.- Alargáis los labios de tal forma y ponéis un hocico qué más bien parece una mueca; de suerte que, si realmente quisiereis hacer burla a alguien, no podríais decirle mas que U.
JOURDAIN.- U, U. Es verdad. Qué no hubiera yo estudiado antes para saber esto!...
FILOSOFO.- Mañana examinaremos las otras letras, o sea las consonantes.
JOURDAIN.- Y son tan curiosas como las que acabamos de estudiar?
FILOSOFO.- Indudablemente. La consonante D, por ejemplo, se pronuncia colocando la punta de la lengua en los dientes de arriba: DA.
JOURDAIN.- DA, DA. Qué bonito! Qué bonito!